Breve relato sobre cómo se combate el frío en la sede central de Facultad de Veterinaria.
Cuando el aroma a chocolate empieza a colarse desde la tisanería del edificio Aulario y se arma un desfile en el pasillo junto al salón 9, las apuestas van sobre seguro: hay Chocobingo en FVET. Para encontrar al churrero solo hay que seguir los retazos de conversaciones coronadas con azúcar y una vez que se consigue el botín, canjear los tickets adquiridos previamente por cartones numéricos que van a desatar emociones fuertes los próximos 90 minutos.
Después de dos tandas colosales de chocolate caliente y algunas lapiceras perdidas, la tarde del 16 de julio de 2026 empezó a cambiar de color. Sin embargo, lo que verdaderamente reguló la temperatura de quienes participaron, fue la adrenalina suscitada por el número reluciente en cada bolilla que las cantoras anotaron pacientemente en un tablero especialmente diseñado para la ocasión. FVET desempolvó su lado más competitivo cuando el primero gritó «¡Línea!» y la última, «¡Cartón llenoooo!». Hubo muchos premios, varios aplausos y algunos abucheos, aunque hasta el momento no se han reportado trampas ni complot.
FVET agradece a Be.Eme bazar Gastronómico, Del Conde Original | Remeras en Serigrafia, Sadenir, Districo y Cerámica De Sol, por proporcionar los premios que generaron codicia y alegría a partes iguales. A quienes volvieron a sus hogares con las manos vacías, se les recuerda que la vida da revancha… y el Chocobingo también.